|
Son
penumbras de alcobas provinciales,
con un lecho de antiguas desposadas,
que tiene siempre colchas muy bordadas
y sábanas de grandes iniciales.
Columnas
salomónicas pesadas
y unas cortinas leves y pomposas,
que han cernido nupciales madrugadas
sobre sueños de jóvenes esposas.
Columnas
que otro tiempo retoñaban,
como en flores de infancia florecidos,
sus troncos seculares y castaños;
columnas familiares
que guardaban
unas cabezas de recién nacidos
junto a unas madres de dieciocho años.

|