La
Llave de los Sentidos
en la práctica |
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¿Podrías contar
tu vida a alguien situado a 2 metros? Hay una distancia apropiada. La
buena distancia es recíproca (que tú tampoco te sientas
incómodo en esa distancia elegida.
5.
Saber escuchar que no es sólo entender las palabras, sino
observar cómo lo dice, descubrir el significado más hondo,
más verdadero de su expresión
, abrirle los brazos
y el corazón
(¿No nos ha ocurrido a veces que se nos
quitan las ganas de abrirnos, cuando sentimos que no nos escuchan?).
6.
Convendría movilizar todos sus sentidos con una sola llave:
la vista, el oído, el olfato, el tacto
, ayudando a descubrir
emociones
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7.
Preguntas útiles: ¿En quién te hace pensar
esta imagen, esta fruta, esta flor
? ¿Quieres hablarme de
tu jardín? ¿Cómo era? ¿En quién piensas
cuando miras, sientes esta flor
?
8.
Determinar el momento oportuno:
ambiente tranquilo, sin interrupción. Dos momentos privilegiados:
la comida y el baño.
La comida
Se le puede ayudar a reparar en el color, el nombre,
el olor, el sabor de los alimentos
, a acariciar la piel de un fruto
,
identificar sensaciones de calor/frío, de rugosidad o suavidad
Que exprese sus gustos o disgustos, sus deseos, sueños, recuerdos,
conversando sobre ellos
El baño
Momento propicio a la intimidad, a las confidencias
que adornan a veces la incomodidad del desnudo. Olor a jabón, a
colonia que convendría variar, suavidad o dureza de la toalla,
delicia de un baño perfumado rosa o azul, manos que acarician,
que frotan, que amasan
, recuerdos de la infancia
Nicolás de la
Carrera
Psicólogo Clínico
Colegiado M-00984
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1.
Hay que tener en cuenta las deficiencias sensoriales de la persona
(no llevarle una revista gráfica a un ciego o un CD a un sordo
).
2.
Los objetos más sencillos, más cotidianos, más
usuales, suelen ser los más eficaces.
3.
Tener en cuenta su estado psicológico. Y que no le suponga
riesgo físico.
4.
Establecer contacto a buena distancia. En algunas consultas de
médico el paciente está clavado en una silla frente al doctor
al otro lado de una gran mesa. Se impone una distancia de no menos de
dos metros entre los dos interlocutores. Es difícil confiarse,
hablar de su intimidad. Pero si el facultativo se acerca al paciente para
examinarle, el clima mejora, se libera la confidencia. ¿Harías
confidencias a una persona que se te acercara a 10 centímetros?
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